Liquen Plano Vulvar

La enfermedad del liquen plano fue descrita por primera vez por el médico británico Erasmus Wilson en el año 1896. Esta patología tiene numerosas manifestaciones y subtipos como son el liquen plano erosivo, el liquen plano oral o el liquen plano pilar. El tipo de liquen que vamos a describir a continuación es el vulvar. Éste afecta principalmente a la zona vulvo vaginal y se ceba en mujeres adultas que ya han pasado la franja de los 60 años de edad. En un tipo de enfermedad invasiva y muy dolorosa que afecta en repercute en mayor medida a la vida sexual de los pacientes, ya que al realizar relaciones sexuales con la pareja es frecuente que se produzca un sangrado en la zona de la vulva.

Las lesiones suelen presentarse en forma erosiva, de color carmín intenso y con los bordes blancos o incluso grises.

En gran cantidad de casos la enfermedad produce la secreción de un flujo maloliente, erosiones que desarrollan atrofias en la zona y finalmente cicatrices.

Los principales síntomas más físicos son: zonas de la vulva erosionadas, dolor intenso y prurito. También existen síntomas psicológicos, ya que, al afectar tan deliberadamente en la vida sexual del paciente, esta incapacidad puede derivar en el desarrollo de una enfermedad psicológica como la ansiedad o la depresión. En estos casos será necesario realizar un apoyo y seguimiento psicológico o psiquiátrico  de la persona afectada.

Al ser una enfermedad de carácter crónico, el tratamiento no produce una cura real, pero sí elimina o minimiza los síntomas más molestos del liquen plano vulvar. El proceso se llevará a cabo con corticoides como la hidrocortisona, ya que se trata de una patología inflamatoria. Además de esto, se recomienda prescribir analgésicos que actúen contra el dolor, e incluso en los casos más severos se puede llegar a tratar con sedantes.

Los pacientes que no practiquen sexo de forma habitual deberán utilizar dilatadores de la vagina que evitan la adherencia de los tejidos. Para ello también se puede recurrir a la cirugía.

Otros tratamientos alternativos se realizarán a base de pimecrolimus, metotrexate o flagyl. Si se producen infecciones secundarias se podrá prescribir doxiciclina combinada con fluconazol.


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